'"Robé las pesas de oro, y me sentí orgulloso de las ondas que se agitaron. Los Eones siempre descubren mis trucos, y las estrellas vuelven a poner la balanza a cero". Adrian Spencer Smith, «Fábulas sobre las estrellas»
La cadena del karma que obsesiona a los mortales no es más que una aproximación a la complicada topología que hay detrás de todas las cosas: HooH disolvió su voluntad en el contexto de la lógica migratoria del universo, manteniendo así el equilibrio y la estabilidad de todas las cosas a perpetuidad. Los simples mortales buscan incansablemente fallos en este sistema, creyendo que su intelecto es superior al de los Eones. Sin embargo, no son capaces de imaginar que ya han sido reducidos a hilos dentro de un sistema de vigilancia, incapaces de escapar de la red de precisión tejida por HooH.