Devotos, guardianes, buscadores de conocimiento, viajeros perdidos... Siempre hay mortales que, con intención o no, andan por las Vías de los Eones. Aquellos que lo hacen pasan a ser conocidos como Andavías.
Los Andavías representan miles de vidas diferentes. Se pueden ver en todas partes, pero se destacan del resto. A diferencia de la gente normal con su confusión y comportamiento errático, los Andavías se guían por preceptos o sus propios deseos mientras se embarcan en un viaje de determinación y trabajo duro.
Los Eones suelen ignorar a los mortales que recorren sus Vías, pero las miradas poco frecuentes que lanzan, sea de aprobación o de lástima, son suficientes para ser muy apreciadas por sus seguidores.